Solo.
En casa
Al otro lado
de mi voz distante.
Sueño por tus labios,
tus ojos cada que regresas
con su desazón,
mar de espejos listos,
pronto a quebrar
en infinitos vidrios.
Raudas mis ideas
quisiera fueran
mensajeras de mis Angustias
por saberte, infeliz.
Manos rápidas y prestas
blandes del aire,
mueven y des hacen todo a su entorno
como albas.
Celaje tu boca, trémula.
Te viertes plena
Pero no mis brazos.
¡Ah vastedad silenciosa
quisiera fuera
rasgada por un beso!
pero solo
Enervas las palabras
hasta la ausencia.
Verso
blanco, viento.
Callas
y dices de ti más
que un enjambre de verbos
diluyendome.
Adagios, cálices.
Contigo, Solo
al otro lado
de mi voz distante.
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